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Llevo días dándole vueltas. Quería hacer una nueva entrada al blog. Tengo la idea pero me cuesta plasmarla en papel.

En el día a día tratamos a muchas personas, todas distintas. En general hago una clasificación, simplista si queréis: hay dos clases de personas, las que lo hacen fácil y aquellas que lo hacen difícil. Si os fijáis en la gente que os rodea veréis que hay personas con las que no tenéis problemas para entenderos. Podéis no estar de acuerdo en todo, pero cualquier conflicto se resuelve sin grandes complicaciones. Por el contrario, hay personas que siempre ven problemas en todo, todo son “peros”. Ante cualquier propuesta siempre ven complicaciones. La vida es  difícil y sólo falta que la compliquemos más.

Fàcil

Me gusta intentar hacer que las cosas sean fáciles. Aplicar el sentido común. En nuestro trabajo a veces es difícil contentar a rodo el mundo pero a la vez es fácil hacer feliz a la gente. Es bueno ponerse en el lugar de los demás y tratarlos como nos gustaría que nos tratasen a nosotros. Tener empatía. A menudo he oído la expresión: “Si a mí me tratan mal yo también puedo hacerlo”. Creo que es un error. En el trato con las personas, en general recibimos lo que damos.

Disfruto mucho de mi trabajo. Siempre digo que tengo los mejores clientes que uno podría desear. Es un orgullo ver el ambiente que hay en el comedor cualquier mediodía. Creo que es mérito de todos, tanto de los que trabajamos como de los clientes que tenemos.

No quiero dejar pasar la oportunidad de invitaros a que lo hagáis fácil.